Hola buenos días.
Estoy feliz, feliz de la vida. ¿Y cual es la causa de tamaña felicidad? os preguntareis. Pues es muy sencillo: al fin, tras creo unos 7 u 8 intentos, he conseguido unos macarons medianamente decentes.
Y todo gracias al curso de María de "L,ecole de María".
Las que me seguís hace tiempo, sabéis que los macarons eran mi bestia negra. Intentos, muchos intentos había hecho ya y nada de nada. Y lo peor: cada vez que lo intentaba era mas desastrosos.
Por eso cuando María me comentó allá por el mes de noviembre que iba a dar un curso no me lo pensé dos veces y me apunté al momento. Y desde luego, fue un acierto total. María además de hacer unas tartas preciosas, es una enamorada de la repostería francesa y eso se nota. Nos contó un montón de trucos; de cosas que las que allí estábamos hacíamos mal cada vez que intentábamos hacer los dichosos macarons. Y sin duda alguna, funcionan, vaya si funcionan.
Con todos los respetos que me merecen, decidí hacerlos un día que para más inri, diluviaba. Mira que ha llovido poco (o nada) este otoño. Y sabemos que la humedad es terrible para los macarons. Pero no miré el tiempo. Así soy yo, ¡¡¡¡a lo loco¡¡¡¡¡ jajaja.
Hice todo paso a paso, con calma. Como María nos había dicho. Pensando que si salían mal (que sería lo más probable) no pasaría nada. Peroooooooo..... esta vez salieron... ¡¡¡¡salieron bien¡¡¡¡¡
Vale, no estaban perfectos ni mucho menos. Al sacarlos del horno varios se pegaron al papel, lo que supone que debería haberlos tenido un minutín más horneando. Pero estaban planitos, sin romperse ni craquelarse; tenían su pie... vamos, lo que viene siendo un macaron decente.
No os voy a poner la receta porque hay montones por la red.
Contaros simplemente que los hice con merengue italiano; que la almendra y el azúcar los mezcle y trituré con la thermomix antes de tamizarlos; que el color es tal cual, sin colorantes ni aromas; que los dejé mas de 2 horas metidos en el horno (apagado) para que se secasen (ya os digo que había muchísima humedad) y que los rellené con lemond curd.
Pues nada, me quedo con mi "felicidad macaronil" y como ahora estoy con el subidón intentaré hacer más y os contaré que tal.
Besos a tutiplén y hasta el lunes.
Helena
