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lunes, 12 de noviembre de 2018

7 años juntos

Hola buenos días.

Hoy es un post muy muy, pero muy especial para mí.

Y lo es porque este blog cumple hoy ni más ni menos que 7 años. 

7 años que han pasado volando y a la vez, la de cosas que han pasado durante ellos.

AVISO: va post largo y denso pero con vídeo chulo al final.

Era septiembre de 2011 cuando, atraída por las galletas y tartas tan preciosas que comenzaban a verse  por las redes, hice mi primer curso para ver que era eso. Y me quede completamente enganchada.

Así que dos meses después, decidí abrir esta "ventana al mundo" para enseñaros todo lo que hacía y de paso, contaros historias. Porque sí, a mí además de hacer repostería, me encanta escribir y he tratado de darles una "historia" a cada una de mis creaciones.

Y poco a poco lo que surgió como un hobby se convirtió en mi trabajo. 

Más de 300 tartas; mas de 4000 galletas. 

Cada una con su historia. Cada una con su destinatario final que se sorprendía, emocionaba y alucinaba al verlas. 

Porque sin duda, eso ha sido lo mejor de estos 7 años: las personas que han estado detrás recibiendo mis trabajos.

Ver sus caras.

Desde los niños más pequeños viendo como su adorada "Pepa Pig" iba montada en un coche que era una tarta; hasta el policía jubilado y fan de su huerta que la veía reflejada en "algo que no se pensaba comer porque era muy muy bonito".

Desde los pequeños que veían reflejadas en galletas sus trajes de comunión hasta las novias que tras muchos cambios, veían delante de ellas la tarta de sus sueños.

Un millón de gracias a cada uno y cada una de vosotras por darme tantos momentos de satisfacción y ver compensada tantas y tantas horas de trabajo.

No todo ha sido bonito por supuesto. También ha habido sinsabores. Y también ha habido algún cliente no completamente satisfecho. pero eso es la vida. Y afortunadamente, han sido casos contados.

Mi vida personal y familiar dio un revolcón cuando en febrero de 2014 a mi hijo pequeño y a mí nos diagnosticaron celiaquía.

Yo, que vivía rodeada de harina de trigo, de gluten por todos lados.

Pero la vida es reponerse ante las dificultades y darle la vuelta a las situaciones. Y así comencé a hace también tartas sin gluten y nació mi otro blog, "Disfrutando Sin Gluten".

Mucho han combinado las cosas en estos 7 años en este mudo de la repostería. ¡¡¡Entonces fue todo un boom¡¡¡¡ El mercado se sobresaturó de personas que hacían, hacíamos, repostería creativa.

Poco a poco cada uno fue encontrando su lugar y muchos desaparecieron. Otros, con mucho, mucho esfuerzo, aquí seguimos.

Y digo mucho esfuerzo porque las cosas no están fáciles. 

Yo entiendo que pagar por una tarta 80, 100 o más euros puede resultar caro. Muy caro para muchas personas. Lo entiendo perfectamente y lo acepto.

Pero cada una de las tartas, de las galletas, llevan muchas, muchas horas de trabajo. Llevan material que cuesta un dinero. Son personalizadas, adaptadas a lo que cada uno quiere. No habrá otra tarta igual en el mundo. 

Y sí, puede parecer pretencioso, pero el trabajo se paga. No tengo mucho más que decir al respecto. 

Pero no, no quiero para nada acabar este post tannnn largo de manera triste.

GRACIAS, gracias de todo corazón a todos y todas los que me leéis desde los comienzos. Podría nombrar a muchas personas pero como no me quiero dejar a nadie, GRACIAS en conjunto.

He conocido a gente maravillosa a través de las RRSS que se han convertido en una especie de "familia virtual" y que como yo, hemos ido evolucionando y cambiando. Pero ahí seguimos dando el callo.

Y gracias por supuesto a mis chicos (lo sé, me he perdido muchos partidos de futbol y balonmano); a  mi marido, porque es mi segundo de a bordo sin duda alguna; a mi madre por ser mi "super pinche de cocina"; a todas las alumnas que durante estos años, han pasado por alguno de mis talleres.

No se hasta donde continuará esto. Pero el tiempo que sea, lo haré gracias a todos y a todas vosotras.

Ha sido muy muy difícil hacer este vídeo porque resumir 7 años de trabajo y seleccionar entre más de 300 tartas.. cuesta, cuesta mucho. Así que espero que os haya gustado verlo tanto como a mí hacerlo.

Un beso muy muy grande y lleno de cariño
Helena

lunes, 1 de octubre de 2018

Lago Garda (Italia) en familia

Hola buenos días.

Hoy toca entrada viajera, de esas que me gustan a mí.

Tengo de contaros que el destino europeo elegido para este año lo tuvimos claro desde el minuto 0, porque era un lugar que desde que me habían hablado de él, le tenía unas ganas enormes.

Se trata del Lago Garda, al norte de Italia.


Mucho menos conocido que su "hermano" el Lago Como; situado justo a medio camino entre Milan y Venecia, a las faldas de las Dolomitas, los Alpes Italianos, os aseguro que tiene verdaderos rincones de ensueño.

Nos hemos bañado en aguas cristalinas junto a cisnes; hemos visitado pueblos pequeños absolutamente encantadores; comido unas pizzas y helados sin gluten que quitan el sentido; y también hemos hecho turismo por ciudades como Milan o Verona.

Sin duda, un lugar para dedicarse al "doce far niente" y pensar que si existe el paraíso, debe ser muy parecido a esto.

Tengo mucha, mucha información que contaros así que iré haciendo diferentes post para no aburrir y resultar pesada.

Y para empezar, hoy os hablo de los pueblos del sur del lago, la más ancha y digamos, menos alpina. Porque parece mentira que un solo lago de para tanta variedad de paisajes entre unos pueblos y otros.

Sirmione
Probablemente el pueblo más bonito de todos, está situado céntricamente en una estecha península de 3 km que se adentra en el lago y a cuyo núcleo antiguo solo se puede acceder caminando.

Perderte por sus calles antiguas con sus casas llenas de flores, ver el azul del lago por cada rincón, tomarse un helado en esas maravillosas heladerías...
A nivel turístico, se puede visitar su castillo, las Cuevas de Catulo, una antigua villa romana, o uno de sus balnearios (las aguas del lago llevan mucho azufre, que es fantástico para la salud).
Sirmione fue el pueblo además donde nosotros elegimos alojarnos y lo hicimos en el Hotel Riel, un hotel familiar, sencillo y recién renovado pero fantástico para una familia como la nuestra (si queréis más información del hotel, pinchando aquí os lo cuento todo con detalle).
Nuestra habitación constaba a su vez de dos habitaciones con camas de matrimonio, un baño y una enorme terraza con vistas al lago.

El hotel tenía piscina y todos los días que quisimos, nos prestaron bicis de manera gratuita para dar paseos por los alrededores, lo cual es un verdadero placer (esos muelles de madera tan bonitos....)

Y lo mejor para nosotros, es que están increíblemente formados y preparados con el tema del la celiaquia.
Habitación cuádruple del Hotel Riel


Peschiera del Garda
A la derecha de Sirmione, a unos 15 km, está este pequeño pueblo pesquero, con un puerto precioso y donde los atardeceres sobre son un verdadero espectáculo.

El pueblo esta lleno de restaurantes donde degustar maravillosas pizzas y dejar pasar el tiempo.

Desenzano del Garda
Justo al lado contrario de Sirmione, en la parte izquierda, está uno de los pueblos más grandes del lago. Cuenta una zona arqueológica donde se encuentran los restos de una villa romana del sigo I.V d.c.

Bardolino
Situado en la margen derecha del lago, nosotros llegamos a él a través de uno de los barcos/ferries que conectan diariamente y con un extensísimo horario, todo el lago.

Disfrutar el paseo en barco en sí (fue una hora) ya es todo un espectáculo que merece la pena.

Con una población que no llega a los 6500 habitantes, Bardolino es conocido por ser un pueblo de gran producción vinícola. Escarpado en su orografía, olivos y viñedos lo rodean por todas partes, y su centro y su puerto son de postal.

Castelnuovo del Garda
Entre Peschiera y Bardolino, se encuentra Castelnuovo del Garda. Y en él, una de las cosas que mas van a gusta a vuestros hij@s si vais de vacaciones a esta zona: el parque de atracciones Gardaland.

Pero como este tema da mucho de sí, lo dejo para un post entero otro día.


DATOS PRACTICOS

Como llegar al lago Garda: en avión desde España se puede llegar a tres aeropuertos: Milán y Venecia (ambos a unos 150 kms cada uno y a cada lado) y Bergamo (a unos 90 km).

Desplazamiento en el lago: nosotros alquilamos un coche en el aeropuerto de Milan y con él nos desplazamos todos los días.

El lago tienen transporte público, barcos que lo recorren y en Desenzano del Garda hay una estación de tren que te conecta con las ciudades importantes. Pero si de verdad quieres conocer el lago, lo mejor es alquilar un coche y "perderte" por sus pueblos.

Las carreteras no son malas (hay también autopistas). Pero el problema es el inmenso tráfico que hay en todas ellas.

Playas: en todos los pueblos vais a encontrar playas donde poder bañaros. Y el agua a pesar de la proximidad a los Alpes, está realmente buena de temperatura (y limpísima).

Ferries: como os decía antes, el lago cuenta con un servicio de feries que te conectan los pueblos. Merece la pena coger un día uno sin duda alguna. Aquí os dejo su web.

Y es todo por hoy. Un post denso pero es que el lugar lo merece.

Para el próximo día me dejo los pueblos del norte y un "lago secreto" que parece sacado de un cuento de hadas.

Un besote
Helena

lunes, 14 de noviembre de 2016

5 años

Hola buenos días.

5 años. 5 preciosos años son los que el pasado viernes cumplió este blog.

Era el 11 de noviembre de 2011 (sí, casualidades de la vida 11 del 11 del 2011) cuando tras haber hecho un curso un par de meses atrás con Patricia de "Experimentos con azúcar" y volverme loca con las galletas decoradas, decidí compartir todo lo que iba haciendo en un blog.

Y así, sin conocimientos de blogger, sin saber hacia donde me conduciría todo esto, escribí mi primera entrada un viernes por la noche y le dí a "publicar".

5 años después y muchos cursos de formación de por medio; muchos sinsabores y otros momentos maravillosos; 5 años de muchas galletas y muchas, muchísimas tartas; una celiaquía diagnosticada entre medias; 5 años de mucha gente nueva: una genial, otra, no tanto (como todo en botica). 5 años después, este blog y el otro, "Disfrutando Sin Gluten" se han convertido en una parte fundamental de mi vida.

Con esta, serán 476 entradas las publicadas. Dos veces por semana hasta hace poquito que por diversos motivos, decidí publicar solamente los lunes. Mucho, mucho trabajo detrás. Todas las que tenéis un blog sabéis lo que implica.


En estos 5 años he visto surgir muchísimos blogs. Algunos, se han ido quedando por el camino. Otros como este, aquí seguimos.

Sí os digo la verdad, más de una vez he pensado en dejarlo. Pero en el fondo como os decía, este blog ya es una pequeña "parte de mí".

Ahora mismo la repostería creativa, al menos en Pamplona, ha pegado un bajón tremendo. Somos "ciudad de costumbres", ciudad clásica y bastante cerrada en la que mucha gente sigue pensando que las tartas decoradas son bonitas, pero malas. Y la idea de gastarse "X" dinero en una tarta a mucha gente le sigue pareciendo una pasada.

Ya no peleo por explicar la cantidad de horas de trabajo que llevan detrás. Ya no me sienta mal (bueno, eso no es del todo cierto) escuchar esto o aquello sobre las tartas y las galletas decoradas. Cada uno es muy libre de pensar lo que quiera y quien me tiene que valorar lo hace, así que con eso soy feliz.


A mi marido, mis hijos y mi familia; a mis amigas "reales" y a un puñadito de gente que gracias a este blog he conocido a través de la red (lo que daría por tomarme un café real con algunas de ellas). Y por supuesto, a todos aquellos que en algún momento de estos 5 años habéis depositado vuestra confianza en mi trabajo para celebrar "algo especial" y a todos aquellos que siempre me leéis y comentáis. Vosotros me mantenéis aquí. Así que gracias, GRACIAS por todo.


5 años. Y sinceramente, espero seguir aquí. Sin estrés. Con calma. Disfrutando de cada una de las tartas o galletas que siga haciendo.

Porque cada una de ellas para mí es especial. Porque cada una supone un nuevo reto, una nueva ilusión. Porque hace 5 años me enamoré de este mundo del fondant y lo sigo disfrutando si cabe, cada día más.

Un beso gigante y GRACIAS una vez más, gracias por estos 5 años.
Con todo mi cariño,
Helena

lunes, 12 de septiembre de 2016

Florencia con niños

Hola buenos días.

Como os conté en el resumen que hice de mi verano, el mes de Julio nos hicimos una escapadita de 6 días por la Toscana italiana y además visitamos Venecia.

Nos encanta viajar y si podemos, una vez al año nos gusta salir al extranjero con los niños porque consideramos que salir, conocer nuevos lugares, nuevas costumbres, nueva comida; escuchar otros idiomas... enriquece el cuerpo y abre la mente como lo que más.

Tras el viaje a Holanda hace dos años y a Nueva York el pasado, este año decidimos ir a la Toscana Italiana ver un poco de arte y disfrutar de su maravillosa comida (sin gluten por supuesto).

Como tengo muchas cosas para contaros, haré un par de post para resumir en la medida de lo posible nuestra experiencia. Eso sí, desde ahora os digo que Italia con niños es genial.

Hoy vamos con FLORENCIA
Llegamos el día 14 de julio al medio día. Volamos con Vueling y afortunadamente no tuvimos ningún problema de retrasos como había pasado días anteriores. La verdad es que desde Barcelona es una hora y 20 minutos así que el vuelo, para una persona a la que los aviones no le emocionan como a mí, es fantástico.

Florencia es una ciudad pequeña (unos 360.000 habitantes) y el acceso al núcleo histórico en transporte privado está prohibido (salvo permisos especiales). Nosotros cogimos un taxi desde el aeropuerto y en 20 minutos estábamos en nuestro aparta-hotel (pagamos 25€ por el trayecto, que es un precio fijo).

El apartamento elegido pertenece al Hotel "Il guelfobianco.it". Es un hotel pequeñito, familiar e ideal. Con una decoración antigua y cuidada al máximo, además de las habitaciones propias de un hotel, cuenta con un apartamento que es donde nosotros decidimos alojarnos para tener cocina y poder hacernos algo de manera puntual (celiaquía manda). Y eso que comer sin gluten en Italia es una maravilla (os lo cuento la semana que viene en mi otro blog "Disfrutando sin Gluten"). Además en el precio te incluye el desayuno y la atención del personal fue genial.
Detalles del apartamento donde nos alojamos
Situado en la calle Carvour, estábamos a 3 minutos andando de la plaza del Duomo. De hecho, desde nuestras ventanas veíamos el Campanile y la Cúpula de Bruneleschi. Maravilloso.

Una de las mejores cosas que tiene Florencia para ir con niños es que todo está "al lado". No hay grandes distancias que recorrer y eso con peques, es genial. Además teniendo en cuenta el calor de Julio (y eso que nosotros tuvimos suerte porque las temperaturas rondaron los 30 grados, cuando lo normal en esas fechas es que sean de 35 para arriba), es estupendo volver al medio día a descansar un ratín para volver a salir cuando el calor aprieta menos.

La primera tarde la dedicamos a alucinar con la catedral de el Duomo y subir a su famosa cúpula.

Para una apasionada del arte del renacimiento como yo, estar allí fue impresionante. Me daba cosa la subida con los enanos porque me habían comentado que al final era un poco angustioso. Pero la verdad, se lo pasaron en grande. Fuimos a última hora así que creo que eso fue un punto porque había ya poca gente.

Las vistas desde arriba son una pasada. Pero para mí ver sin duda lo mejor de lo mejor fue poder admirar los frescos de la cúpula de Bruneleschi. Me tocaron en selectividad hace como un millón de años y saqué notaza, así que tenerlos "al alcance de la mano" fue una de las mejores cosas de todo el viaje.
El resto de la tarde estuvimos paseando y disfrutando de la espectacularidad de la catedral, del Campanille (no pudimos subir porque cierran muy pronto) y comiendo helados. Sí, esos helados italianos que son simplemente impresionantes. 

El tercer día del viaje (el segundo estuvimos en Venecia, pero os lo contaré en el siguiente post) lo dedicamos íntegro a la capital de la Toscana.

A las 10:30 teníamos hora para entrar en la "Galería de la Academia", situada al lado de nuestro hotel, que es donde se encuentra el famoso "David" de Miguel Angel. Y ahí tuve otro de mis "momentazos" del viaje. Ese David tan alto, tan hermoso, tan guapo (vale, parece que hablo de mi marido que también se llama y es así.... jajajajajaja). Pero no, hablo de esa peazo figura sublime de 5m de altura que cuando la ves por primera vez alucinas. Os puedo asegurar que mis hijos se quedaron tan absortos como yo cuando lo vieron.
"David" de Miguel Angel, interior del Baptisterio y "Sala de Cinquecento" del Palazzo Veccio
Recomendación: llevar las entradas por adelantado cogidas por Internet para todo lo que queríais ver. En el caso de la "Galería de la Academia" y "Los Ufficci" te cobran 4€ de más por persona y entrada, pero os aseguro que es la única manera de poder verlos. Las filas para cogerlas el mismo día son infernales e incluso te dan para otra fecha. De esta manera vas con tu hora, llegas y entras.

La Galería no tiene mucho más, así que de ahí nos fuimos paseando hasta la "Plaza de la Signoría", una especie de museo al aire libre donde hay arte por todos lados, incluída una réplica del "David", y que preside el majestuoso y precioso "Palazzo Veccio", residencia de los famosos "Medici".

No teníamos entradas pero en este caso, sin esperar filas, se pueden comprar para ver las estancias y sobre todo, la impresionante "Sala del Cinquecento". Una vez más, mis hijos encantados.

De allí de nuevo a la plaza del Duomo. Las entradas para la Cúpula de Brunelesqui te incluyen el Baptsterio, la Cripta y el museo y el Campanille. Se pueden adquirir desde 6 días antes de la visita y tienes 48 horas para ver todo desde que entras por primera vez a uno de ellos. Cuestan 36€ para dos adultos (los menores de 18 años no pagan). La entrada a la catedral es gratis para todos. Así que todo ese tour es lo que hicimos. Del museo destaco "La piedad" de Miguel Angel y "Las puertas del Paraíso" de Lorenzo Ghiberti (en el Baptisterio se ven pero las reales son las del museo).
Tras comer y tomarnos un helado y como ese día el calor comenzó a apretar, nos fuimos al hotel a descansar un rato (repito, una vez más todo está cerquita) y volvimos a salir a media tarde para visitar la iglesia de Santa Croce, pero ya estaba cerrada cuando llegamos (cierran todo muy pronto a pesar de la cantidad de turismo que hay). Aun así, disfrutamos con su preciosa fachada de marmol blanco.

De ahí paseando llegamos hasta el río Arno y cruzamos por el famoso "Ponte Vecchio" para llegar caminando hasta el siguiente puente y disfrutar de una impresionante puesta de sol.
El día acabo paseando por la vía Tornabuoni, que es donde se encuentran las grandes firmas de moda, además de unos impresionantes palacios mires por donde mires y cenando una pizza espectacular.

Recomendación: si queréis cenar en algún restaurante en concreto, haced la reserva con antelación. En Julio el turismo en Florencia e brutal y si no lleváis reserva, quizá tengáis que esperar muuucho rato para poder cenar. Nosotros hicimos varias de ellas a través de "El tenedor".  (Nota: si queréis saber donde hemos comido, echad un ojo a mi blog "Disfrutando Sin Gluten" donde vais a encontrar un buen puñado de ricas recomendaciones).

Nuestro último día del viaje lo dedicamos de nuevo a Florencia (como os decía antes, en medio visitamos varios pueblos de la Toscana).

A las 10:30h teníamos entrada para la "Galería de los Uffizi" y para que os hagáis una idea de la gente que hay, a pesar de llevar esa hora reservada, entramos a las 11 de la mañana.

En la galería te puedes demorar muuuchas horas, pero siendo el último día, con dos niños y con el cansancio acumulado, hicimos una selección y sobre todo, destaco "El nacimiento de Venus" de Bottichelli y la parte de Leonardo Da Vinci.
De ahí y a pesar del calor que hacía (ese día sí que llegamos a los 35 grados) subimos andando hasta el Monte Michelángelo, desde donde las vistas de toda la ciudad de Florencia son espectaculares. Bajamos de nuevo al centro en autobús urbano y tras comer y recoger las maletas en el hotel, nos despedimos de Florencia.

En resumen, una ciudad ideal para ir con niños por la facilidad con la que uno se puede desplazar a todos los lados andando; cor arte por todos mires por donde mires. Una ciudad con una comida increíble y la verdad, no especialmente cara; unos bolsos de cuero (sí claro, alguna compra había que hacer) que te quitan el sentido. Una ciudad donde sentarte a comer un helado disfrutando del atardecer frente al río... en definitiva, FLORENCIA nos ha encantado a mayores y a niños¡¡¡

PD: por poner una pega.... turismo en exceso. 

Un besote y hasta el próximo día.
Helena

jueves, 1 de septiembre de 2016

Aquí estamos de nuevo

Hola buenísmos días¡¡¡

¿Que tal estáis?

Dos meses, dos meses de intenso verano es lo que he disfrutado este año. Y las cosas como son, se me han pasado literalmente "volando".

Pero hoy es ya 1 de septiembre, esa fecha en la que parece que todo vuelve a la normalidad, a la rutina. Y aunque los niños, al menos los míos, hasta el próximo miércoles no comienzan el cole, este blog comienza hoy su nuevo "curso escolar".

¿Que contaros de mi verano? pues la verdad es que en dos meses ha habido de todo un poco como en botica, que diría mi abuela.

Como todos los años, a primeros de Julio disfrutamos de nuestros maravillosos Sanfermines. Siempre os lo digo pero a pesar de todo lo que se proyecta por la tele y más este año, con los execrables actos cometidos por unos salvajes hacia una chica, son unas fiestas geniales.
3 semanas son las que pasamos en mi rinconcito particular del mediterráneo, disfrutando de la playa, de ir todo el día en bikini y descalzos; del accuapark y los amigos; de las cervezas (sin gluten por supuesto) y del chiringuito. 
Y de leer. Porque ahora que mis hijos comienzan a ser un poco mayores y tienen sus amigos en la urbanización donde veraneamos, disfrutan de una "pequeña" independencia. Así que su madre, vamos yo misma, he podido recuperar uno de mis mayores placeres veraniegos: leer por la tarde en la playa. 5 libros ni más ni menos han caído este año. Dos más si cuento el mes de agosto... maravilloso.

Y entre playa y playa, nos escapamos una semana a Italia. Concretamente a la zona de la Toscana y a Venecia. Viaje maravilloso donde los haya, disfruté como una enana viendo el espectacular Duomo de Florencia, la torre inclinada de Pisa o las decadentes callejuelas de Venecia. Pero como hay mucho que contar de este viaje, estoy preparando un par de post para contaros todo al detalle.
El mes de agosto ya de vuelta en Pamplona y aprovechando que el tiempo de este verano ha sido, pues eso, veraniego (os prometo que hay años que el 15 de agosto estamos con jersey y cazadora vaquera) hemos podido disfrutar mucho de la piscina; de barbacoas en pueblos de amigos y hacer alguna escapadita a la siempre preciosa San Sebastian o la cercana San Juan de Luz en Francia para poder ver de nuevo el mar.

También he estado con una trocanteritis de cadera y una falsa ciática causada por el piriforme. Sí unos nombres ambos de lo más ostentosos para no ser afortunadamente nada grave pero sí latoso y doloroso. 

Y así en resumen, eso es más o menos todo.

El verano es sin duda alguna mi estación preferida (¿será porque en ella nací? sí, me han caído los 41). Me gusta la luz y el calor; me gusta disfrutar de todo lo que ambos nos permiten hacer y como yo digo "coger mucha, mucha energía" para llevar lo mejor posible el largo curso escolar.

Así que aquí os espero todos los lunes y jueves.
MUAKKKKKK
Helena

jueves, 14 de abril de 2016

Soy madre (feliz) de dos chicos

Buenos días.

Hoy toca una entrada especial. Una de esas que me gusta hacer de vez que cuando.

Además de hacer tartas, a mí siempre me ha gustado escribir. Así al hacerlo, saco de mi cabeza todo aquello que me ronda, especialmente, en las noches de desvelos.

Como fieles lectoras que sois, sabéis que soy madre de dos chicos. Dos varones (que poco me gusta esa palabra) que están a punto de cumplir 8 y 10 años respectivamente. A día de hoy pasada la barrera de los 40 años, ya no me suelen preguntar si voy a tener más hijos. Pero hasta hace relativamente pronto, la pregunta exacta era: "oye tú que aún eres joven, ¿por qué no te animas a por la chica?". A punto he estado de soltarle a más de una algún exabrupto. Pero mis padres me educaron bien y mejor una sonrisa educada y la callada por respuesta ante tanta imbecilidad.


Desde muy pequeña yo siempre quise ser madre. Afortunadamente con mis dos hijos no tuve problema alguno para concebirlos. Sí durante los embarazos: ambos fueron de alto riesgo por amenaza de parto prematuro y aunque afortunadamente Pablo y Nicolas nacieron a término, física y sobre todo psicológicamente, fueron meses muy, muy complicados.

Eso, unido a otras circunstancias de la vida, hicieron que no tuviésemos más. Pero nunca, nunca pensando en un tercero, la idea era "ir a por la niña". Es obvio que tras dos chicos nos hacía mucha ilusión tener una niña, pero como el otro día leí a Sara Carbonero: "traer hijos al mundo es mucho más que ponerles lazos y vestidos".

Porque sí señoras o señores. Parece que si eres madre de dos niñas, o al menos tienes una en tu vida, esta será de color de rosa; si tienes dos hijos (y ya no te cuento si son tres o mas)... ummmm, tu vida ya no será nunca tan completa.
Yo tengo una fantástica relación con mi madre. Nos llamamos una vez al día mínimo. Dicen que los chicos sin más despegados. Y puede que tengan razón. Pero yo he vivido en casa de mi padre un matriarcado al lado de mi abuela paterna que era madre de 3 chicos, que más de una madre de todo niñas lo quisiera.

¿Que me hubiese gustado tener una hija? pues sí. Pero tengo lo más bonito de mi vida a mi lado. Tengo dos hijos sanos y maravillosos a los que como madre y como mujer tengo el reto de educar para que en el futuro, sean unos tipos responsables, educados, nobles y trabajadores. Para que el día de mañana, cuando tengan una novia, la traten con respeto; para que decidan libremente lo que quieran hacer con su vida, siempre que no hagan daño a los demás; para que sepan decir NO cuando a veces la vida les ponga en situaciones complicadas; para que sean empaticos con los demás y se preocupen por el mundo que nos rodea y con el medio ambiente.

Porque, que no se olviden esas madres a las que "damos pena por no haber tenido niñas" que éstas, sus hijas, acabarán siendo las amigas-novias-mujeres-amantes de nuestros hijos.

Porque ir al ballet, las barriguitas y la purpurina mola; pero ir al fútbol, ver como tus hijos se revuelcan como si fuesen a matarse pero al segundo están muertos de la risa porque uno se ha tirado un pedo y esos: "mamá eres la mejor del mundo y me quiero casar contigo para siempre" MOLA MUCHO, MUCHO, MUCHO.

Que a gusto me he quedado.
Un besote
Helena

PD: Por cierto, hace cuatro meses fui tía por primera vez y sí, mi hermana tuvo un niño. El sobrino más precioso del mundo mundial.

PD2: Todas las fotos corresponden a distintos reportajes que mi prima fotógrafa Ana nos ha ido sacando a lo largo de estos años. Si quereis ver el fantástico trabajo que hace, os dejo el enlace a su pagina web.

jueves, 10 de marzo de 2016

MAD Gluten Free 2016

Hola buenos días.

Jueves. Creo que ya estoy repuesta de la vorágine que supuso el fin de semana en Madrid en la feria internacional de celiaquía y dieta sin gluten  "MAD Gluten Free".

Como os comenté la semana pasada, la feria se organizó en el Pabellón de Cristal de la casa de campo y durante 3 días pudimos degustar cantidad de productos nuevos y otros que ya conocíamos; asistir a diversas catas de cervezas, aceite y chocolate; cursos de cocina para los más pequeños de la casa; charlas informativas sobre la celiaquía con médicos expertos y un buen puñado de show cookings en los que cocineros y bloggeros nos deleitaron algunas de sus mejores creaciones.

Y ahí estuve yo también haciendo mi "tarta tostadora". La verdad es que creía que me iba a poner más nerviosa pero decidí que allí estábamos todos para disfrutar y eso es lo hice: pasármelo bien con todo el mundo que vino a verme. Así que desde aquí, solo puedo deciros: GRACIAS. Gracias a todos los que quisisteis acompañarme. Gracias mil.

Tengo que agradecer también enormemente a Pere, a Esther y a Mónica todo el cariño y la ayuda que me han dado estos días. De verdad, me he sentido genial y os agradezco enormemente que hayáis contado conmigo para este evento.
Pero sin duda una de las mejores cosas de esta feria ha sido conocer a bloggeros que sigo desde hace mucho tiempo y que por fin, pudimos ponernos cara, darnos un par de besos y echarnos una cerveza y unas risas. Entre ellos, conocí a Bárbara de "Cocina Sin", a Alma, su chico y su precioso bebé de "Celiaca Inquieta", a Virginia de "El Horno de Lucía", a Raquel de "Celiaquines", Danny de "Singlutenismo" y por supuesto, a Ricardo de "Celiaco a los 30" con quien hicimos una divertidísima cata de cervezas.

Y me quedé con pena de saludar a otra mucha gente con la que seguro que me crucé mas de una vez pero no nos reconocimos. Conclusión: el año que viene vamos a tener que llevar unos cartelitos con los nombres de los blogs... jajajaja.
Cata de cervezas con Ricardo de "Celiaco a los 30"

Con respecto a los stands, fue maravilloso poder comer de todo sin tener que mirar sus ingredientes, sin tener que pensar en la contaminación cruzada. Me enterneció ver a un niño de unos 7 u 8 años, como mi celiaquito, que le decía a su mama con los ojos como platos: "pero mami, ¿de verdad puedo comer de todo, de todo, de todo?".

Había marcas ya conocidas como Nestle con el Neskuik, cereales para desayunar y las pizzas de Buittoni; "Proceli",  "Nutri Free" o "Gullón" con un impresionante stand de sus cada vez mejores galletas; otras marcas no tan conocidas pero con mucho, mucho potencial; bakeys como la famosa "Celicioso""La celiacoteca" de Alcalá de Henares o la "Confitería Las Quintas" de Santillana de Mar; stands de cervezas donde poder relajarse un ratito; y food track donde degustar desde un bocata de calamares (morir de amor por él); unas arepas espectaculares e incluso un riquísimo chocolate con churros.
Food Truck donde poder comer bocatas de calamares o arepas
Debo reconocer que cuando llegé por la noche al hotel estaba agotada y llena, porque estuve todo el día comiendo como una loca. Pero claro, no todos los días los celiacos podemos disfrutar de tantos manjares varios y diversos. También aproveche para comprar un buen montón de productos, pero eso lo dejamos para otro día.

Así que este es un pequeño resumen de todo lo que ví y viví. Sin duda como os decía al principio, fue un fin de semana fantástico y es de agradecer que estos eventos se organicen para que cada vez nuestra enfermedad tenga más visibilidad en la sociedad y se vaya normalizando.

Gracias una vez mas a los organizadores; a las empresas que se van preocupando más por nosotros; a las asociaciones como FACE; a las televisiones que dieron cobertura a la feria y por supuesto, a todos los bloggers que con sus experiencias tanto ayudan, sobre todo, cuando uno comienza en este mundo.

Y una cosa más que me queda por decir: ¡¡¡ que majos somos los celiacos¡¡¡ jajajaja.

Un besote grande y hasta el lunes.
Helena

jueves, 3 de marzo de 2016

Tarta Tostadora (con receta sin gluten)

Hola buenos días.

Lo primero es lo primero. Y tras el sorteo realizado a través de RANDOM, las dos personas ganadoras de una una entrada para la feria de celiaquía que se celebrará este fin de semana en Madrid MAD Gluten Free son: 

SUSANA NOVILLO y VIRGINIA MARTIN

¡¡Enhorabuena¡¡ Espero disfrutéis muchísimo y si me veis, ¡¡saludadme por favor que me hará muchísima ilusión.

Como ya os contaba el otro día, el sábado a las 16:45h es mi showcooking en la feria. Cuando me llamaron los organizadores, tenían claro cuál sería mi "demo": enseñar a hacer una tarta decorada y si era posible, con el logo de la feria, que es la tostadora. 

Así que me puse manos a la obra y el resultado es el que hoy os enseño.




BIZCOCHO DE CHOCOLATE SIN GLUTEN 
(ideal para tartas fondant)

Ingredientes
135 grs de azúcar blanquilla
4 huevos
75 ml de aceite de girasol
250 grs de chocolate negro sin gluten
150 ml de leche (en mi caso sin lactosa)
150 grs de harina sin gluten
12 grs de levadura sin gluten
1/4 de cucharadita de goma xantana (opcional)
una pizca de sal

Elaboración
- Pre calentar el horno a 170º.
- Tamizar la harina junto a la levadura, la goma xantana y la sal. Reservar.

- Hervir la leche y verter el chocolate troceado. Dejar reposar un minuto y remover hasta que se haya disuelto. Dejar enfriar un poquito.

- En una batidora y con las varillas, mezclar los huevos con el azúcar un buen rato para que cojan aire y finalmente acabar batiendo con el aceite.

- Incorporar manualmente esta mezcla al chocolate y mezclar ambas texturas, siempre de arriba a abajo.

- Finalmente a esta mezcla, echarle la harina tamizada con la levadura a cucharadas e integrar todos los ingredientes.

- Hornear aproximadamente 45 minutos en un molde previamente engrasado con spray antiaderente. 
   (* Hay que tener en cuenta que dependiendo del molde, el tiempo de horneado no será el mismo. Si usamos un molde redondo de 15 cms necesitaremos los 45 minutos; si hacemos un bizcocho plano como para esta tarta, con 35 minutos será suficiente. Para ver si el bizcocho está hecho, a partir de la media hora pinchar con un palillo y cuando éste salga limpio, ya lo podemos sacar).

- Dejar enfriar 10 minutos en el molde y posteriormente desmoldar y dejar que se enfríe por completo.

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Lo ideal cuando vamos a hacer tartas decoradas con fondant, es hacer el bizocho un día antes de prepararlo. Una vez frío, lo forraremos con film transparente hasta el día siguiente. Con esto conseguiremos que se compacte y que a la hora de cortarlo, esté más asentado.

Y esto es todo por hoy. Lo dicho, espero veros el sábado en el MAD Gluten Free y a los que no, os lo cuento la semana que viene.
Besos mil
Helena

lunes, 15 de febrero de 2016

2 años sin gluten

Buenos días.

El pasado día 10 hizo 2 años. Dos años que en nuestra vida no existe el gluten. Aunque bueno, decir eso es incorrecto porque el gluten pulula por casi todos los lados. La frase sería: dos años que no comemos ningún alimento que contenga gluten.

Supongo que este segundo año ha sido más facial de llevar: ya sabemos donde comprar. Y sobre todo, sabemos que comprar. Porque aunque afortunadamente la oferta de productos sin gluten cada vez es mayor y tenemos claro que productos nos gustan y cuales no. Eso sí, del precio no decimos nada porque sigue siendo lamentable.


También sabemos donde ir a comer. Al menos los lugares de Pamplona los tenemos controlados. Y sí, repetimos una y otra vez, pero es lo que hay. No quiero arriesgarme a contaminaciones cruzadas (que las hemos tenido) o a discutir con camareros que no tienen ni idea de lo que le estamos hablando. Y sí, los sigue habiendo, Y más de lo que me gustaría. Son esos que te miran como: "ya me ha tocado la clienta pesada y petarda de turno"... ¿A que sabéis de que hablo?


Este segundo año hemos seguido viajando. Sí, nos encanta. Y hasta Nueva York que nos fuimos el verano pasado. En esteeste y este enlace tenéis toda la información de los restaurantes que visitamos. Pero además de la "gran manzana" hicimos escapadas a Madrid, Barcelona, Bilbao... y pequeñas excursiones por nuestra tierra.

No hay que tener miedo a viajar siendo celiaco. Nunca. Por supuesto, no se puede improvisar. Como siempre digo, una buena "investigación de mercado de los restaurantes del lugar a visitar" es fundamental para asegurar que nuestro viaje, al menos "culinariamente" hablando, será un éxito. Y eso sin olvidarnos por supuesto llevar una maleta con el "kit de supervivencia celiaco": vamos, lo que viene siendo pan, galletas, barritas... Y sí, es verdad que a veces a una se le queda cara de idiota cuando no puedes probar el plato típico del lugar. Pero oye, al menos lo has olido, lo has visto y allí estas. Y eso es lo que importa.

Creo que mi hijo y yo hemos tenido suerte. Suerte por ser celiacos ahora. Si aún sigue siendo complicado muchas veces el día a día, no quiero pensar como tenía que ser esto hace 5, 10 o 15 años. Mi enorme admiración por todas esas madres y padres que se han tenido que buscar la vida para que sus hijos e hijas se sintiesen "normales" cuando apenas había productos que lo permitiesen.

Porque sí, es muy duro que tu hijo de casi 8 años te mire y te pregunte: "¿mami, tu crees que algún día sacarán una pastilla para que podamos volver a comer gluten?". El alma se te cae a los pies.

Y podría seguir escribiendo durante horas de lo que supone ser celiaco, o vivir sin comer gluten. Cada uno que lo diga como quiera. Pero no es cuestión de aburriros.

Y ahora, con más fuerza que nunca, a por el tercer año de "vida feliz sin gluten".
Un besazo grande
Helena

PD: hoy comparten entrada mis dos blogs, este y: "Disfrutando Sin Gluten"

jueves, 28 de enero de 2016

Las Series de Televisión de mi vida

Hola buenos días.

Hoy toca una entrada de esas que hago de vez en cuando hablando sobre mí. Ummm, espero que esto no haya sonado nada pretencioso.

Me gusta hacer estas entradas porque me hacen dar un repaso a mi vida. A las cosas que me han gustado o marcado en ella. Y además así me conocéis un poquito más. Así que hoy le toca a algo divertido: las series de televisión que he seguido.

Como peculiaridad, tengo que contaros que yo no tuve tele hasta los 8 años. Mis padres pasaban de ella, así que hasta que no consideraron que era el momento de tenerla, mi hermana y yo fuimos felices de la vida sin ella.

Dicho lo cual, como cualquier niñ@ nacida a mediados de la década de los 70, mi infancia estuvo marcada por programas infantiles como "Barrio Sésamo" o como series de dibujos como "La Aldea del Arce", "Dàrtañan" y la inolvidable "Heidi". Mención especial para nuestra "Verano Azul", por supuesto.


Entrados ya en los 90 y en mi pre-adolescencia, recuerdo con cariño series que veía con mis padres como "Alf", "Padres Forzosos", "Aquellos Maravillosos Años", "El show de Bill Cosby" o "Chears", con el mítico Ted Danson.

Ya siendo adolescente, me flipaban "Salvados por la campana" y "Los problemas Crecen". No me digáis que no os enamorasteis un poco de Zack o del maravilloso Kirk Camerón (aquellas "Super Pops" y carpetas forradas con ellos). Pero por supuesto y sin duda por encima de todas está "Sensación de Vivir". Supongo que está última me marco (como a muchos) de manera especial porque me pilló con 15 años y recuerdo que nos juntábamos todas las amigas solas los viernes en casa de una de ellas para cenar pizza y verla juntas. ¡¡Anda que no llorábamos con las historias de Brenda y Brandon¡¡¡ (¿os suena??) Luego le siguió "Melrose Place", pero ya no era lo mismo.

Pero ademas de las series digamos de "adolescentes", hubo una que me descubrió mis pasión por las series de misterio y asesinatos. Así que no me puedo olvidar de la maravillosa Angela Lansbury dando vida a Jessica Flecher en "Se ha Escrito Un crimen".

Dando un salto en el tiempo me encantaron "Ally McBeal", "Embrujadas" y por supuesto "Friends" . No se la de veces que me la habré visto. Y nunca me aburro a pesar de las innumerables reposiciones de la misma.

De toda la saga de "CSI" también fui fan en su momento; como de las españolas "Aquí no hay quien viva" o "Aída".

Durante los dos embarazos de mis hijos, por aquello del reposo absoluto que tuve que hacer con ambos desde el 5º mes de embarazo, además de leer mucho me vi las series enteras de "Sexo en Nueva York", "Mujeres desesperadas" y "Anatomía de Grey".

En la actualidad, el sueño que me entra por las noches hace que para las 10:30 muchos días esté grogui en el sofá. Así que digamos que no veo casi nada. Pero aun así, el año pasado me encantó "El Ministerio del Tiempo" y me declaro fan total de "Castle". Supongo que me recuerda a como os decía al principio, las series de asesinatos con un punto de humor.

Menudo peazo post que me ha quedado madre mía. ¿Nostalgia? ¿Coincidís conmigo en gustos televisivos?
Besos mil, Helena

jueves, 14 de enero de 2016

Mis regalos de Reyes

Hola buenos días.

¿Que tal se portaron los Reyes Magos con todas vosotras y vosotros? yo la verdad es que no me puedo quejar en absoluto. Debí ser muy buena en 2015 porque me han dejado un buen puñadito de regalos que me han encantado. Así que hoy os los voy a enseñar, sobre todo porque alguno de ellos me parece de lo más interesante.

1: Productos molones para el pelo: Así "a priori" no parecen muy glamouros, pero os puedo asegurar que estoy encantada con ellos.

Yo tengo bastante pelo y muy agradecido la verdad, pero desde un tiempo atrás, me ha salido mucha descamación en el cuero cabelludo, así que los Reyes Magos pensaron con gran acierto que el kit de la marca americana "Kiehls" le vendría genial. Y sin duda, estoy encantada. Lleva un aceite para limpiar el cuero cabelludo; un exfoliante y un champú y os puedo asegurar que funcionan.

Además, también me trajeron un cofre con productos de la marca "Icon", la cual uso hace mucho tiempo. El aceite es realmente maravilloso.

2. Caprichos muy caprichosos: cartera, anillo y bolso.
Está claro que sus Majestades saben muy bien lo que me gusta y este año han estado la mar de espléndidos, porque entre los paquetitos que me dejaron entre mi casa, en casa de mis suegros, la de mis padres y la de mi hermana, me encontré una cartera de "Michael Kors" y unos anillos y bolso de "Bimba y Lola" que me dejaron loca total.

3. Regalos reposteros.
Lógicamente, no se podían olvidar de lo que más me gusta en el mundo, la repostería. Así que aquí también estuvieron la mar de acertados y me trajeron la pala con la goma de la Kitchen Aid, un porta tartas precioso, el sistema de estirado de fondant (que aún no lo he probado pero os contaré que tal resulta) y en casa de mi prima Miren (gracias corazón por el detallazo) un termómetro digital.

4. Libros.
Un clásico que nunca falla. Estos sé que se los encarga a los Reyes directamente mi padre, así que son acierto seguro. Y como sus majestades sabían que "El último Catón" de Matilde Asensi me encantó cuando lo leí hace ya unos años, esta vez me han dejado su secuela: "El Regreso de Catón"; también uno que promete mucho, "Canciones de amor a quemarropa" de Nickolas Butler; y finalmente una guía de la Toscana, viaje que tenemos programado para este próximo verano.

Como veis, como para quejarme. Estoy muy pero que muy contenta con todos los regalos así que señores Reyes Magos, muchas gracias por haberos portado así de bien con una servidora.
Besos y hasta el lunes.
Helena