Hola buenos días.
Si leísteis el post del lunes, os contaba que las entradas de esta semana están programadas ya que estamos de vacaciones, en concreto, disfrutando de la maravillosa ciudad de Amsterdam.
Pero hoy además es un día especial en nuestra familia. Uno de esos que están marcados en verde en nuestro calendario, ya que mi hijo pequeño, Nicolás, cumple 6 años. Ufff, vértigo me da sólo de pensarlo. ¿Dónde se ha quedado mi bebé?, ¿donde está aquel rubito al que no había manera de dejarle de dar el pecho?, aquel que estaba tan encantado de la vida gateando que andar le "sobraba"...
Pues sí, hoy aquel bebe regordete y siempre, siempre sonriente cumple 6 años. Y menuda lección nos ha dado a demás estos meses desde que se diagnosticó la celiaquía: responsable hasta decir basta, se lee todas las etiquetas de los productos y lleva con una dignidad su "condición" que es impresionante. Así que desde aquí Nicolás: muchísimas felicidades de tu mami que tanto, tanto te quiere.
Y tras este "momento ñoño" pero para mí imprescindible el día de hoy, os enseño una nueva tarta. En este caso la que hice para la comida de familias que hicimos con el equipo de fútbol de mi hijo mayor, Pablo. Yo tenía ganas de haber hecho otra cosa, pero en este caso los peques la temática la tenían más que clara: fútbol, fútbol, fútbol.
En total éramos 30 personas así que opté por hacer dos bizcochos de distintos sabores y rellenos: claras y vainilla con SMBC de nutella la de abajo y chocolate y SMBC de mango el balón. Siendo además este último sin gluten. Las decoraciones son de fondant y papel impreso comestible.
Es todo por hoy. Os puedo decir de la tarta no quedó ni una miga (y eso que era bien grande) y una de las mejores cosas que tuvo fue ver la cara de la mamá de Adrián, uno de los compañeros del equipo de Pablo, cuando supo que una parte de la tarta también era para celíacos.... ¡¡Eso es felicidad y lo demás tonterías¡¡ jajaja.
Besazo y hasta el lunes.
MUAKKK
