lunes, 15 de febrero de 2016

2 años sin gluten

Buenos días.

El pasado día 10 hizo 2 años. Dos años que en nuestra vida no existe el gluten. Aunque bueno, decir eso es incorrecto porque el gluten pulula por casi todos los lados. La frase sería: dos años que no comemos ningún alimento que contenga gluten.

Supongo que este segundo año ha sido más facial de llevar: ya sabemos donde comprar. Y sobre todo, sabemos que comprar. Porque aunque afortunadamente la oferta de productos sin gluten cada vez es mayor y tenemos claro que productos nos gustan y cuales no. Eso sí, del precio no decimos nada porque sigue siendo lamentable.


También sabemos donde ir a comer. Al menos los lugares de Pamplona los tenemos controlados. Y sí, repetimos una y otra vez, pero es lo que hay. No quiero arriesgarme a contaminaciones cruzadas (que las hemos tenido) o a discutir con camareros que no tienen ni idea de lo que le estamos hablando. Y sí, los sigue habiendo, Y más de lo que me gustaría. Son esos que te miran como: "ya me ha tocado la clienta pesada y petarda de turno"... ¿A que sabéis de que hablo?


Este segundo año hemos seguido viajando. Sí, nos encanta. Y hasta Nueva York que nos fuimos el verano pasado. En este, este y este enlace tenéis toda la información de los restaurantes que visitamos. Pero además de la "gran manzana" hicimos escapadas a Madrid, Barcelona, Bilbao... y pequeñas excursiones por nuestra tierra.

No hay que tener miedo a viajar siendo celiaco. Nunca. Por supuesto, no se puede improvisar. Como siempre digo, una buena "investigación de mercado de los restaurantes del lugar a visitar" es fundamental para asegurar que nuestro viaje, al menos "culinariamente" hablando, será un éxito. Y eso sin olvidarnos por supuesto llevar una maleta con el "kit de supervivencia celiaco": vamos, lo que viene siendo pan, galletas, barritas... Y sí, es verdad que a veces a una se le queda cara de idiota cuando no puedes probar el plato típico del lugar. Pero oye, al menos lo has olido, lo has visto y allí estas. Y eso es lo que importa.

Creo que mi hijo y yo hemos tenido suerte. Suerte por ser celiacos ahora. Si aún sigue siendo complicado muchas veces el día a día, no quiero pensar como tenía que ser esto hace 5, 10 o 15 años. Mi enorme admiración por todas esas madres y padres que se han tenido que buscar la vida para que sus hijos e hijas se sintiesen "normales" cuando apenas había productos que lo permitiesen.

Porque sí, es muy duro que tu hijo de casi 8 años te mire y te pregunte: "¿mami, tu crees que algún día sacarán una pastilla para que podamos volver a comer gluten?". El alma se te cae a los pies.

Y podría seguir escribiendo durante horas de lo que supone ser celiaco, o vivir sin comer gluten. Cada uno que lo diga como quiera. Pero no es cuestión de aburriros.

Y ahora, con más fuerza que nunca, a por el tercer año de "vida feliz sin gluten".
Un besazo grande
Helena

PD: hoy comparten entrada mis dos blogs, este y: "Disfrutando Sin Gluten"

jueves, 11 de febrero de 2016

Semi frío de frutas de bosque

Hola buenos días.

A mí "San Valentín" no me emociona demasiado, las cosas como son. Me parece de esas festividades meramente comerciales que están bien para estimular el comercio, pero no más.

Cierto es que estéticamente y centrándome en lo culinario, los postres y recetas "corazonadas" son de lo más vistosas. Así que este año no me he podido resistir a hacer una y compartirla con todas vosotras. Receta ademas sencilla y facilona donde las haya y por supuesto, sin gluten y en este caso, sin lactosa.

Para hacerla aproveché los moldes de silicona de "Silikomart" que me tocaron en un sorteo de mis amigas de "Acaramelada" y la receta es una variación de un semi-frío que la estupenda Mar de "El Taller de los dulces" publicó hace poquito.



SEMI FRIO DE FRUTAS DEL BOSQUE
(sin gluten y sin lactosa)

Ingredientes (para 4 moldes de corazones)
1 yorgur natural sin lactosa (Kaiku)
1 brick de nata 35% materia grasa sin lactosa (Kaiku)
3 hojas de gelatina neutra
50 grs de azúcar
120 grs de frutos rojos
3 cucharadas de agua

Elaboración
Lo primero que haremos es hidratar en agua muy fría las hojas de gelatina.

En un cazo, colocamos las 3 cucharadas de agua junto con el azúcar y los frutos rojos y calentamos sin dejar de batir aproximadamente 4 minutos a fuego lento.

En este punto podéis hacer dos cosas: dejar los frutos rojos así o triturarlos con una batidora. A gustos.

A esta mezcla, añadid el yogur y la nata y batir manualmente con las varillas. 

Cuando esté todo bien integrado, incorporar las hojas de gelatina bien escurridas y batir hasta que se disuelvan por completo.

Verter sobre los moldes elegidos y dejar que se enfríe en el frigorífico al menos 4 horas. Mejor de un día para otro.

Desmoldar y decorar al gusto. 

Como veis, es súper fácil de hacer y os aseguro que está buenísima.
Un besote bien grande y hasta el lunes.
Helena

lunes, 8 de febrero de 2016

Tartas Fútbol

Hola buenos días.

No se cómo es posible pero estas dos tartas se habían quedado en "el baúl de los recuerdos" sin ser publicadas desde hace mucho, mucho tiempo. Y eso no me gusta. Y no me gusta porque sé que a todos los niños cuando les hago una tarta también les gusta verla luego publicada en el blog. Así que Pablo, mis disculpas y aquí tienes tus dos últimas tartas de cumpleaños. 

La primera de ellas fue para su octavo cumpleaños y como veréis, es una camiseta del Barsa, su equipo del alma. Nunca había hecho una tarta de estas y la verdad, el resultado es genial y no es nada complicada de hacer. Por dentro era de chocolate y rellena de swiss merengue buttercream de nutella.


La segunda de ellas, un año después, Pablo quiso de nuevo repetir temática de fútbol, pero esta vez con un campo y el propio niño modelado. Por dentro en este caso bizcocho de vainilla y relleno de swiss merengue buttercream de caramelo. 



Es todo por hoy. Espero que os hayan gustado mis tartas futboleras. Sé que a Pablo y a sus amigos les encantaron y dieron buena cuenta de ellas.

Un besote
Helena

jueves, 4 de febrero de 2016

Zapato Fondant Cuero

Hola buenos días.

Me encantan los zapatos. Creo que ya os lo he dicho más de una vez. Sobre todo los que tienen mucho, mucho tacón. Obvio es decir que me encanta verlos porque otra cosa es llevarlos a diario.

Hace unos años, cuando no iba siempre con un bolso a lo "Mary Poppins" y tenía que estar con mis ojos mirando a muchos lados a la vez; vamos cuando no era madre, sí que llevaba mucho tacón.

A pesar de los dolores o el cansancio, era capaz de sobrellevar jornadas "maratonianas" con ellos sin importarme nada. Recuerdo mi época de consultora viviendo en Madrid: horas pateando empresas con mis trajes y mis tacones de 10 cm... no había dolor, ni molestia, ni ná de na. Y si el viernes te proponían ir a tomar algo tras el trabajo, allí que te ibas con ellos a echar unas cañas y un baile si se terciaba.

Pero llegó el embarazo y sobre todo, llegó Pablo. Y luego Nicolás. Y eso de correr tras ellos (y por supuesto un balón) por el césped de cualquier parque con los tacones... se volvió inviable. Jajaja.

Ahora cuando mis dos terremotos están cerca de cumplir 10 y 8 años (ni yo me lo creo aún), voy retomando esa buena costumbre de ponerme tacones. No todos los días. Que mi cuerpo serrano de 40 tacos prefiere un medio tacón o una bota plana. Pero de vez en cuando, subirse a un stiletto y verse esa pierna laaaarrrga, ese culo tieso (bueno, más o menos) mola. Sí señor, mola.

Y todo este rollo para enseñaros mi última creación zapatera. Espero que os guste mucho.



El zapato lo hice con pasta de goma, que sabéis que me gusta mucho porque seca rápido y es fundamental para que el tacón y la suela no se agrieten. 

Además en este caso la pasta de goma la cubrí con fondant texturizado (efecto cuero) y lo pinté completamente a mano para darle un efecto más realista (a pesar de que en las fotos no se aprecia mucho).

Espero que os haya gustado mucho. A mí cada vez me gusta más hacer zapatos.
Un besote y hasta el lunes.
Helena

lunes, 1 de febrero de 2016

Tarta Trofeo Balonmano

Hola buenos días.

Acabamos de plantarnos en febrero. Así sin darnos cuenta nos hemos "comido" enero y ya los blogs se están llenado de corazones rojos "sanvalentineros". Buff.

En fin, al lío. Justo hace un mes, al comienzo del año, mi amigo Ricardo organizó por tercer año un torneo de Balonmano para jugadores veteranos de la zona. Aquí en Pamplona hay una gran tradición con este deporte. De hecho durante muchos años tuvimos uno de los mejores equipos de la liga nacional: el "Portland San Antonio".

Como os decía, este es un torneo muy chulo porque la edad de los jugadores es de lo mas variada. Para que os hagáis una idea, el portero de uno de los equipos tenia ¡¡73 años¡¡ eso es vitalidad y lo demás tonterías. Así que lo que es obvio es que lo de menos es ganar, sino participar y divertirse.

Tras el torneo, todos los jugadores y familias se van a comer juntos y Ricardo quería hacer algo especial, así que me encargó una tarta para endulzarles a todos. La idea la tuve clara: un "falso" trofeo bajo su peana, que sería la tarta.

La verdad es que disfruté muchísimo haciéndola y desde aquí te digo una vez más que gracias Ricardo por haber confiado en mi trabajo. 


Como os decía antes, la tarta era la peana. De chocolate con leche y rellena de swiss merengue buttercream de chocolate y mango (opté por poner dos sabores diferentes).

La copa la hice con poliespan, forrado con fondant y pintado con spray plateado. Los detalles en pasta de goma.

Espero que os haya gustado mucho. Un besote muy grande.
Helena