Buenos días.
El pasado día 10 hizo 2 años. Dos años que en nuestra vida no existe el gluten. Aunque bueno, decir eso es incorrecto porque el gluten pulula por casi todos los lados. La frase sería: dos años que no comemos ningún alimento que contenga gluten.
Supongo que este segundo año ha sido más facial de llevar: ya sabemos donde comprar. Y sobre todo, sabemos que comprar. Porque aunque afortunadamente la oferta de productos sin gluten cada vez es mayor y tenemos claro que productos nos gustan y cuales no. Eso sí, del precio no decimos nada porque sigue siendo lamentable.
También sabemos donde ir a comer. Al menos los lugares de Pamplona los tenemos controlados. Y sí, repetimos una y otra vez, pero es lo que hay. No quiero arriesgarme a contaminaciones cruzadas (que las hemos tenido) o a discutir con camareros que no tienen ni idea de lo que le estamos hablando. Y sí, los sigue habiendo, Y más de lo que me gustaría. Son esos que te miran como: "ya me ha tocado la clienta pesada y petarda de turno"... ¿A que sabéis de que hablo?
Este segundo año hemos seguido viajando. Sí, nos encanta. Y hasta Nueva York que nos fuimos el verano pasado. En este, este y este enlace tenéis toda la información de los restaurantes que visitamos. Pero además de la "gran manzana" hicimos escapadas a Madrid, Barcelona, Bilbao... y pequeñas excursiones por nuestra tierra.
No hay que tener miedo a viajar siendo celiaco. Nunca. Por supuesto, no se puede improvisar. Como siempre digo, una buena "investigación de mercado de los restaurantes del lugar a visitar" es fundamental para asegurar que nuestro viaje, al menos "culinariamente" hablando, será un éxito. Y eso sin olvidarnos por supuesto llevar una maleta con el "kit de supervivencia celiaco": vamos, lo que viene siendo pan, galletas, barritas... Y sí, es verdad que a veces a una se le queda cara de idiota cuando no puedes probar el plato típico del lugar. Pero oye, al menos lo has olido, lo has visto y allí estas. Y eso es lo que importa.
Creo que mi hijo y yo hemos tenido suerte. Suerte por ser celiacos ahora. Si aún sigue siendo complicado muchas veces el día a día, no quiero pensar como tenía que ser esto hace 5, 10 o 15 años. Mi enorme admiración por todas esas madres y padres que se han tenido que buscar la vida para que sus hijos e hijas se sintiesen "normales" cuando apenas había productos que lo permitiesen.
Porque sí, es muy duro que tu hijo de casi 8 años te mire y te pregunte: "¿mami, tu crees que algún día sacarán una pastilla para que podamos volver a comer gluten?". El alma se te cae a los pies.
Y podría seguir escribiendo durante horas de lo que supone ser celiaco, o vivir sin comer gluten. Cada uno que lo diga como quiera. Pero no es cuestión de aburriros.
Y ahora, con más fuerza que nunca, a por el tercer año de "vida feliz sin gluten".
Un besazo grande
Helena
PD: hoy comparten entrada mis dos blogs, este y: "Disfrutando Sin Gluten"
Creo que mi hijo y yo hemos tenido suerte. Suerte por ser celiacos ahora. Si aún sigue siendo complicado muchas veces el día a día, no quiero pensar como tenía que ser esto hace 5, 10 o 15 años. Mi enorme admiración por todas esas madres y padres que se han tenido que buscar la vida para que sus hijos e hijas se sintiesen "normales" cuando apenas había productos que lo permitiesen.
Porque sí, es muy duro que tu hijo de casi 8 años te mire y te pregunte: "¿mami, tu crees que algún día sacarán una pastilla para que podamos volver a comer gluten?". El alma se te cae a los pies.
Y podría seguir escribiendo durante horas de lo que supone ser celiaco, o vivir sin comer gluten. Cada uno que lo diga como quiera. Pero no es cuestión de aburriros.
Y ahora, con más fuerza que nunca, a por el tercer año de "vida feliz sin gluten".
Un besazo grande
Helena
PD: hoy comparten entrada mis dos blogs, este y: "Disfrutando Sin Gluten"






