viernes, 3 de julio de 2015

Nueva York con niños (parte I)

Hola buenos días.

Resumir 10 intensos días de viaje, 8 de ellos en Nueva York, en un sólo post se me antoja complicado. Y no sólo por la cantidad de cosas que hemos hecho y que hemos visitado, sino especialmente porque este viaje para mí era hacer realidad un gran sueño que había comenzado 10 años atrás, cuando en nuestro viaje de novios, David y yo nos propusimos volver a la "Gran Manzana" para celebrar este aniversario, con los hijos que tuviésemos.

La vida nos ha brindado la oportunidad de cumplir este sueño. Y os puedo asegurar que he vivido intensamente cada uno de los momentos que allí hemos pasado. 

Tengo guardados en mi memoria miles de recuerdos, de sensaciones, de olores, de miradas de mis hijos absolutamente alucinados con todo lo que veían a su alrededor. 

Tengo más de 500 fotos que pasados los años, siempre nos recordaran que la última semana de junio de 2015 disfrutamos de una impresionante y maravillosa semana en Nueva York.

Lo sé, estoy de un "pastelón" que asusta. Así que voy con la parte práctica.

Sé que os voy a meter un poco de rollo, pero quiero de alguna manera, hacer de los post de este viaje, una pequeña guía de Nueva York, para todos los que penséis ir en el futuro y sobre todo, para quienes lo queráis hacer disfrutando con los pequeños de la casa.

Para quienes os digan que Nueva York no es una ciudad para viajar con niños, no estoy en absoluto de acuerdo. Lógicamente es un gran viaje que supone un cansancio extra (y en muchas ocasiones, una dosis alta de paciencia para los padres), pero os puedo asegurar que mis hijos (que tienen 7 y 9 años) han alucinado y les ha encantado la ciudad. Lógicamente los planes han sido adaptados para ellos y aunque nos hubiese encantado ir a un musical de Broadway, o salir una noche a un club de jazz, sabíamos que eso no sería posible así que problema 0.

Nuestra aventura comenzó el domingo 21 de junio. Fuimos en coche hasta Madrid y nos alojamos en el hotel Axor Barajas ya que nuestro vuelo salía al día siguiente a las 12 y no queríamos agobios de última hora ni grandes madrugones.

Yo siempre reservo los hoteles a través de Booking. Me gusta porque te compara muchos hoteles y además procuro coger siempre alguno que se pueda cancelar hasta 24 horas antes de la fecha de partida del viaje, que nunca se sabe lo que puede pasar. Además, miro también todos los comentarios y reseñas de anteriores viajeros en Tripadvisor. Al final, estas opiniones son las que más valen para mí.

Pues como os decía, nos alojamos en el Axor Barajas, 100% recomendable (aunque un pelín difícil de llegar a él). La habitación familiar es enorme (una cama de dos metros y dos literas para los niños) super espaciosa y tranquila. Tienen parking (que toda la semana cuesta 80€) y servicio de transfer gratuito al aeropuerto.
Y como era de esperar, a pesar de lo fantástico del hotel, no dormí mucho la verdad. El lunes 22 a las 9 en punto ya estábamos en la T4 de Barajas. Hicimos la facturación de las maletas, pasamos todos los controles pertinentes sin problemas (en la maleta de mano llevaba bastante comida sin gluten y no me pusieron ninguna pega) y a las 12:15 h despegaba nuestro avión.

Volamos con Ibera en un airbus 340-600 enorme, totalmente renovado. Cada asiento con su propia pantalla con juegos y películas, así que mis hijos encantados de la vida. Nicolás y yo tuvimos nuestra comida "gluten free" (solicitada en el momento de la compra del billete) y deciros también que habíamos pagado por la reserva de los asientos. Sí, es un poco lamentable que haya que hacerlo con lo que cuestan los billetes, pero de lo contrario, no nos aseguraban que fuésemos todos juntos y además queríamos adelante del avión, justo detrás de primera clase. La verdad, no me arrepiento de haberlo hecho.

Y por fin, 8 horas después, a las 8 de la tarde hora española, 2 del mediodía en EEUU, aterrizábamos en el JFK. La fila que había para pasar los controles de inmigración era inmensa, pero lo que tienen los americanos: en cuanto pasaron todos los ciudadanos "autóctonos", nos dieron preferencia a las familias que íbamos con niños pequeños, así que en poco más de 3/4 de hora estábamos cogiendo el coche que habíamos reservado desde España y que nos llevaría a nuestro destino final: ¡¡¡Manhathan¡¡¡ (por cierto, el control de allí una chorrada: presentación del pasaporte, miradas con cara de mala leche a las fotos y listo).

El trayecto en coche desde el JFK hasta Manhathan es de una hora aproximadamente. Mis hijos, como buenos chicos llenos de energía que son, iban como motos, "peleando" y jugando sin parar. Y de pronto se callaron: tenían por primera vez en su vida el skyline de esa ciudad que tanto impresiona la primera vez que la ves. Y se miraban, y se reían y se volvían a mirar.

Eran las 4 de la tarde cuando llegábamos a nuestro hotel, el Residence Inn by Marriot Midtown-East, situado en la 48 str, casi esquina con Lexinton Av. Como os he contado antes, el hotel lo reservamos también a través de "Booking". Lo elegimos porque las críticas siempre eran positivas y sin duda, ha superado nuestras expectativas: una habitación de unos 40 m2, con dos camas extra grandes y comodísimas; un armario y una gran cómoda; un baño sencillo pero limpio y lo más importante para nosotros, una cocina básica pero más que suficiente para poder prepararnos cenitas estupendas (y españolas) por las noches.
Wifi gratuito y desayuno incorporado (no es nada habitual en los hoteles de NY). Un desayuno que incluía diariamente fruta, zumos, platos calientes (huevos, bacon, salchichas...), yogures, leche (con y sin lactosa, bollería de todo tipo y lo más importante para nosotros: bagels, cereales y muffis sin gluten todos los días.

No es un hotel barato. Pero en Nueva York no los hay. Y si comparamos los servicios que ofrece en relación al precio, es fantástico. De verdad, perfecto para ir con dos niños: céntrico (está a 5 minutos andando del Rockefeler Center en la 5ª Avenida y a un cuarto de hora de Times Square) y con dos supermercados a la vuelta de la esquina y el metro al lado.

Y por hoy, creo que es suficiente.
Como os he dicho al principio, a lo largo de los siguientes post os iré contando lo que hicimos.
Durante meses he estado preparando este viaje y leer las experiencias de Julia de "Postreadicción, de Lucía de "Baballa" o de Isabel de "La 5th con Bleecker st" me ayudaron muchísimo, así que espero poder hacer yo lo mismo.

Un besazo muy grande y gracias por estar ahí como siempre.
Helena

lunes, 29 de junio de 2015

Tarta Minion

Hola buenos días.

Hoy cuando leáis este post, yo estaré disfrutando de mi último día de vacaciones ¡¡en Nueva York¡¡ Llevamos allí (y digo llevamos porque estoy con mi marido y mis hijos) desde la semana pasada, pero dejé programadas las entradas para que el blog siguiese con su ritmo normal.

Ok, prometo en la entrada del jueves contaros todo, todo todo. Con pelos y señales.

Pero mientras, os enseño una de las últimas tartas que hice antes de marcharme. Fue la que le preparé a mi hijo Pablo y a tres amigos más (Julen, Naroa y Alba) para que soplasen las velas por su 9º cumpleaños. 

La verdad es que fue una tarta exprés porque la idea era celebrar el cumple el último día de curso con una gran fiesta temática, como hacemos siempre. Y para muestra, la fiesta rockera que hicimos al año pasado, o la de indios y vaqueros de hace dos. Pero por varias y diversas circunstancias, este año la hemos tenido que posponer hasta el mes de septiembre, así que de un día para otro tuvimos que decidir que celebrábamos el cumpleaños en otro lugar.

Como es lógico, yo me encargué de la tarta. Pablo ya me había dicho desde hace mucho que quería un Minion, en concreto el morado, así que eso es lo que le hice. Como os digo, la cosa fue de un día para otro por lo que no me dio tiempo de modelar ni los brazos ni los pies. Total, que el pobre Minion se quedó "manquito"... jajaja. Pero bueno, a todos los niños les encantó, así que eso es lo que importa (ya digo yo siempre que en casa del herrero, cuchara de palo).

  
Como peculiaridad, os puedo decir que era una tarta con una parte "glutoniana" y otra sin gluten. Para evitar que se juntaran, la de arriba (la gluten free) iba separada del resto por una bandeja. Y a la hora de cortarla la quitamos rápidamente para que no hubiese ningún tipo de contaminación cruzada. Así todos, celíacos y no celíacos, pudimos disfrutar de un trocito de tarta. Por cierto, ambas eran de chocolate y rellenas de crema suiza también de chocolate. 

Lo dicho, el jueves que ya estaré repuesta del jet lag (espero) y habré puesto como un millón de lavadoras, os cuento todo, todo, todo de Nueva York.
Besos mil
Helena

jueves, 25 de junio de 2015

Nos vamos de boda

Hola buenos días.

No suelo hacer muchas tartas de boda. Y no porque no me gusten, quede claro. Pero la realidad es que la mayor parte de las novias me llaman, me cuentan como quieren su tarta y cuando se la presupuesto, se suelen echar atrás.

No voy a volver al tema de siempre de que entiendo que este tipo de tartas puedan parecer a primera vista caras, pero el trabajo que llevan detrás es enorme. Leeros este post de mi amiga Soraya de Sweetmama, o este otro porque son realmente esclarecedores.

La cuestión es que como os decía al principio, a pesar de encantarme, no tengo la oportunidad de hacer muchas tartas de este tipo. 

Con Mónica en cambio todo fueron facilidades. Quería una tarta muy sencilla, blanca, con algún detalle en rosa y en gris. Y lo más importante: ella, su marido y sus gemelas, modeladas. Estuve dándole vueltas al diseño pero tras decirme que le había gustado mucha una que hice hace ya un tiempo con encajes, lo tuve claro.





Gracias Mónica por tu confianza en mi trabajo. Espero que disfrutaseis mucho del día de vuestra boda y que seáis muy felices con esas dos preciosas pequeñajas que tenéis. Un besote
Helena

lunes, 22 de junio de 2015

Tarta Castillo Medieval Playmobil

Hola buenos días.

Hoy podemos decir que ¡¡ya es verano¡¡ 

Que ganas tenía de poder decir esta frase, madre mía. Y eso que teniendo en cuenta que vivo en Pamplona, aquí ese refrán de "hasta que 40 de mayo no que quites el sayo" no es muy fiable y lo mismo un día estamos a 32 grados que al siguiente estamos a 15. Pero bueno, sea como sea ¡¡¡ya es verano¡¡¡

Hoy de nuevo os enseño una de las tartas que hice para una Comunión, en este caso, para Pablo, regalo de todos sus tíos. Pablo es fan total de los Playmobil, así que la temática estaba clara. Luego estuvimos dándole vueltas al tema porque teníamos dudas entre hacer un barco o un castillo. Finalmente, este fue el ganador.

Este tipo de tartas me encantan porque te permiten creatividad total. Cuando hice el diseño, pensé hacer las torretas de RKT (mezcla de nubes con cereales) pero al final me decanté por forrar dumies. El resto, era todo bizcocho. En este caso de chocolate blanco y crema de merengue suizo de fresas el de abajo y bizcocho de vainilla relleno de crema de merengue de nutella el de arriba.

Los muñecos playmobil modelados eran mezcla de fondant con pasta de flores a partes iguales. Vengo usando esta mezcla para modelar desde hace un tiempo y me encanta porque es flexible, elástica y se seca pronto, lo cual permite no tener que esperar demasiado al hacer los modelados. 

Vamos allá con la tarta.



Espero que os haya gustado mi propuesta. Mis hijos estaban encantados de la vida porque decían que casi, casi, se podía jugar con la tarta... jajaja.
Un besote grande,
Helena

jueves, 18 de junio de 2015

Tarta Rock

Hola buenos días.

Hoy la cosa va de música. De rock en concreto.

Cuando Naiara me llamó tenía muy claro lo que quería: una tarta que regalar a su padre por su 60 cumpleaños que tuviese en ella la famosa lengua de los" Roling Stones", así como unos cuantos discos de los grupos que más le gustaban: "Nirvana", "Queen" o  "Led Zeppelin".

Yo nunca he sido demasiado rockera la verdad. Mis gustos musicales se han decantado más por el pop: sin duda" Mecano" o los "Hombres G" son parte de mi memoria musical más antigua y probablemente por ello, más querida. Recuerdo perfectamente el primer vinilo que me regalaron en mi vida: fue por mi Comunión y era el famoso "Marta tiene un marcapasos" de los anterior mencionados "Hombres G".

La verdad es que no concibo mi vida sin música. Siempre ha estado ahí acompañándome en los mejores y los perores momentos. Cuando trabajo, en el coche (sí, soy de las que como en los anuncios, subo el volumen y canto como una loca), cuando estoy haciendo las cosas de casa... siempre, siempre con música. Y creo poder decir que tengo la suerte de estar transmitiendo este gusto a mis hijos. 

Ademas la música tiene para mí una aliciente que va unido: el baile. Porque a mis casi 40 años os puedo segurar que cuando suena una canción que me gusta, soy incapaz de no levantarme y pegarme unos cuantos bailes. Desestresan, suben el ánimo, quemas calorías.... vamos, 100% perfecto.

Y no me enrollo más. Vamos con la tarta de hoy.



Espero que os haya gustado mucho. Sé que al destinatario le hizo mucha ilusión, así que yo feliz como una perdiz.
Un besazo
Helena

lunes, 15 de junio de 2015

Tarta Atlético de Madrid

Hola buenos días.

Entramos en la última semana de curso. Este año yo con muchas, muchas ganas porque ha sido un curso escolar intenso como pocos.

Los enanos van creciendo y con ellos su volumen de tareas (desde aquí que para eso es mi blog, me declaro totalmente en contra de ellas), sus extra-escolares y el tiempo que hay que dedicar a todo ello. Así que la verdad, deseando estoy que llegue el próximo viernes, con todo el verano por delante para disfrutar, descansar y llevar un ritmo de vida tranquilo. O como dice mi amiga Raquel, "ritmo de vida caribeño"... jajajaja.

También soy consciente que a primeros de septiembre estaré deseando que vuelvan las rutinas, el cole y retomar mi tranquilidad sin estar todo el día con los enanos, pero ahora, el verano se presenta muy, muy prometedor.

Y vamos con la tarta de hoy, regalo de mi hijo Pablo a uno de sus mejores amigos, Miguel, por el día de su Primera Comunión. Y como no podía ser de otra manera, una vez más, una tarta futbolera. Aunque en este caso varié de equipó y le tocó al Atlético de Madrid.






Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy. Por cierto, el bizcocho era de chocolate negro relleno de crema suiza de manzana.

Besos mil
Helena

jueves, 11 de junio de 2015

Tarta Sistema Solar

Hola buenos días.

Seguimos con las tartas que hice a lo largo del mes de Mayo para las comuniones.
Y creo que me repito al decir siempre que todas tienen algo de especial para mí. Cierto es. Pero esta, esta os puedo asegurar que lo tiene y mucho.

Y ¿por qué? os preguntareis. Pues os lo cuento: yo estudié sociología. Y allí conocía a Alejandro. El era un par de años mayor que yo, pero coincidíamos en algunas optativas. Mi padre nos daba una de ellas (sí, no se si eso es bueno o malo pero mi padre me dio clase en la universidad) y Alejandro junto con otro amigo siempre me estaban vacilando sobre que me iban a secuestrar, mantenerme a pan y chorizo (no era cuestión de que me pasase algo) y así conseguir que mi padre les aprobase. No nos reíamos ni nada. Al final, mi padre les aprobó (y creo que con buena nota) sin necesitad de "secuestro" y todos tan contentos. 

Otra de las propuestas era haberme casado con él, pero a esa le dije que no. Más que nada porque yo en esas épocas andaba "enamoriscada" de otro... jajaja.

Y pasó el tiempo y ambos hicimos nuestras vidas hasta hace un mes, cuando contactó conmigo para que le hiciese la tarta de comunión a su niña. No sabéis que "subidón" me dio. Y además me volvió a "amenazar" diciéndome que había tenido que aceptar un "NO" a casarme con él, así que no podía hacerlo con la tarta.... jajajaja. Y yo más feliz que una perdiz.

Y como a Leyre le encanta el sistema solar, y los planetas y la vía láctea, eso es lo que hice en su tarta. Original y para mi gusto, mal que yo lo diga, lo sé, pero super bonita.



Como no eran muchos, la parte de bizcocho era la inferior: chocolate húmedo relleno de crema amarga de naranja, espectacular. La parte de arriba y los planetas eran dummies, para que Leyre se los pudiese guardar junto con la muñequita modelada.

Te lo dije cuando hablamos Alex, pero si lees esto, me encantó volverte a ver y me hizo mucha, mucha ilusión hacer la tarta a la preciosa Leyre.
Un besazo muy muy grande.

Helena