jueves, 26 de febrero de 2015

Mi casa

Hola buenos días.

A principios de este este año os comenté que me apetecía darle un poco la vuelta al blog. Volverlo a hacer más mío, más personal. Y no se me ha ocurrido nada más "personal" que enseñaros detalles de mi casa.

Como sabéis, soy y vivo en Pamplona, donde he vivido prácticamente toda mi vida (a excepción de 4 años fantásticos que pasé en Madrid en mi veintena).

Pamplona es una ciudad pequeñita (creo que no llegamos a los 250.000 habitantes) por lo que vivir en ella es fácil: no hay apenas atascos, todo esta "cerca", es muy tranquila (a pesar de lo que telediarios se empeñan en mostrar de ella en Sanfermines)  y sobre todo, hay montones de zonas verdes. 

Si tuviese que cambiar algo, sería que hiciese algo mas de calor en verano, porque la verdad, aquí para los que nos gusta el calor, flaqueamos un poco. Por lo demás, le doy un 10¡¡¡¡¡ jajaja.

Si queréis ver un montón de fotos fantásticas, las podréis encontrar en el blog de mi paisana Tatiana "Un detalle Diferente", en su sección "Blogger Traveler".

Desde hace 3 años y medio, vivo en una piso precioso que lo mejor que tiene es su inmensa luz, ya que es un octavo con unas vistas maravillosas. Tiene 4 habitaciones, dos baños, un gran salón-comedor y la cocina.

Con respecto a la decoración, soy bastante moderna. No me gustan los cuadros colgados de las paredes (sólo hay uno) y sí los papeles, así que en cada una de las habitaciones hay al menos, una pared decorada con papel.

Por lo demás, los colores que predominan son el blanco y el gris, a excepción de las zonas de los niños, donde el color es el protagonista absoluto. Os dejo unas cuantas fotos para que veáis detalles.

 Mi pasión por la ciudad de Nueva York se hace presente en el único cuadro de la casa.

 Detalle de mi habitación

 Arriba, el salón con un papel que la verdad, cuando me lo recomendaron me dio pánico ponerlo. Ahora le da una gran personalidad a la estancia. Abajo, detalle de algunos de los libros que no puedo dejar de comprar: repostería y guías de viaje.

Mural pintado de la habitación donde duermen mis hijos. 

Me encantaría enseñaros las vistas que tengo de los montes (hoy en concreto muy nevados) pero en la medida de lo posible, quiero reservar la intimidad de la ubicación de mi casa. 

Espero que os haya gustado este post "intimo y personal". Dicen que conocer las casas de las personas hace que las conozcas un poco más. Así que ¿os gusta lo que veis?
MUAKKKKKK
Helena

lunes, 23 de febrero de 2015

Tarta Jubilación Policía

Hola buenos días.

Hoy os traigo una tarta que hice a finales del año pasado, pero con la campaña navideña se quedó en el tintero de los post sin publicar. Y a mí me gusta dar salida a todos los trabajos que hago porque cada tarta, cada galleta, tiene su historia y su importancia para sus protagonistas.

En este caso fue Raquel, la hija del destinatario de la tarta, quien me la encargó. Su padre, policía nacional, estaba a punto de pre-jubilarse y querían darle una sorpresa especial para su cumple, así que creyeron que una tarta personalizada estaría bien.

Era un bizcocho pequeñito de chocolate con leche, relleno de swiss merengue buttercream de moras. La decoración muy sencilla, como ellos querían: pequeños detalles hechos con papel fondant comestible y la figura del Jaime, el protagonista, modelada en pasta de goma.



Habitualmente hago más tartas para niños que para adultos, pero cuando me tocan estas, debo reconocer que me encanta porque tienen un punto diferente y ver la cara del destinatario cuando la ve por primera vez, suele ser realmente divertido.

Buena semana a todos y nos vemos el jueves.
MUAKKKK
Helena

jueves, 19 de febrero de 2015

Masterclass Chocolate con David Pallás

Hola buenos días.

Como algunas habéis visto por las fotos de facebook, el sábado pasado asistí a un espectacular curso (masterclass le llaman ahora) con el gran maestro chocolatero David Pallás. Famoso gracias a ser jurado en el concurso de Cuatro, "Deja sitio para el postre", David lleva trabajando con el chocolate un montón de años, habiendo sido campeón de España en Pastelería precisamente con innovadoras técnicas chocolateras. Colabora además en Canal Cocina con un montón de recetas y vídeos fantásticos.

Así que cuando María de Lecoledemaria y organizadora del evento me llamó para decirme que David venía a Pamplona, no dudé ni un segundo en apuntarme al curso. 

Yo nunca antes había trabajado con chocolate, así que para mí ha sido todo un descubrimiento por las posibilidades que tiene (además de lo bueno, buenísmo que está, por supuesto).

Contaros que David es encantador, súper simpático y las 6 horas de curso se nos pasaron literalmente volando. Nos enseñó a fundir y atemperar el chocolate para luego poder trabajar con él; hizo un piano en media hora que nos dejó alucinadas; varios tipos de bombones, desde los más clásicos hasta otros con "peta zetas" o rellenos de patatas fritas. Y además 3 cubiertas para tartas con espectaculares "esculturas" chocolateadas con las que se nos iban, literalmente, los ojos y los jugos gástricos. En definitiva, un estupendo y recomendable curso para aprender a trabajar con el maravilloso chocolate. 





Gracias a María desde aquí por todo el trabajo que ha hecho para poder traernos a David a Pamplona, y gracias a David por la simpatía, la paciencia y lo bien que explicas todo. Un verdadero lujazo aprender contigo. Espero que no perdieses el tren... jajaja.

Un besote y hasta el lunes.
Helena

PD: disculpad por la calidad de las fotos pero se me olvidó la cámara en casa y las tuve que sacar con el móvil.

lunes, 16 de febrero de 2015

Corazones "Red Velvet" sin gluten

Hola buenos días.

El pasado jueves os decía que no me gusta demasiado San Valentín. Pero hoy repito receta tierna, dulce y "corazonada"... ¿Soy un poco rara o me he impregnado del ambiente "cupidil" de la blogsfera? jajajajaja.

La verdad es que cuando hice el bizcocho "Red Velvet" para la tarta "Love is in the air", me sobró un poquito de masa y decidí aprovecharla de la manera que hoy os enseño.

La primera vez que comí este bizcocho me sorprendió por su peculiar sabor, que sin duda, me recordó a los "tigretones". Entonces no era celíaca pero debo decir que aunque estos por supuesto, no tienen gluten, no desmerecen para nada a los "glutonianos". Se pueden comer perfectamente solos pero en este caso, yo algunos de ellos los rellené con crema de queso teñida con colorante rosa. 

Los corazones los hice con los moldes de Silikomart que me tocaron el verano pasado en el sorteo que hiceron mis amigas de Acaramelada. Debo decir que me encantan y son super versátiles porque lo mismo sirven para hornear que para hacer helados.



CORAZONES "RED VELVET" SIN GLUTEN

Ingredientes:
150 grs de harina sin gluten (100grs  Mix Doldi Schar y 50 grs de trigo sarraceno)
15 grs cacao en polvo (en este caso Valor)
2,5 grs de levadura sin gluten
2,5 grs de bicarbonato
70 grs mantequilla
10 grs de aceite de girasol
120 grs de azúcar
1 huevo
colorante rojo
1,5 grs de goma xantana (opcional)
sal
115 ml de buttermilk *
     * Para hacer el buttermilk casero, poner los 115 ml de leche en un vaso y añadirle una cucharada de zumo de limón. Dejarlo reposar unos 10 minutos. El aspecto que tendrá pasado este rato es de leche cortada, pero eso es precisamente lo que queremos.

Elaboración
- En un bol, tamizamos las dos harinas junto con la levadura, el bicarbonato, la goma xantana, el cacao y la sal. Reservamos.
- En la amasadora, batimos la mantequilla junto con el aceite y cuando estén integradas, echamos el azúcar y seguimos batiendo. 
- Cuando estén bien integrados, ponemos el huevo y dejamos batir hasta que espumen y aumente su volumen.
- Ahora iremos echando poco a poco la mezcla de las harinas alternándolo con el buttermilk de esta manera: harina-buttermilk-harina-buttermilk-harina. 

- Cuando veamos que la masa está homogénea, ponemos el colorante rojo (siempre fijándonos que sea sin gluten. Yo suelo utilizar los de "sugarflarir"). Hay que poner bastante porque cuando horneamos el bizcocho, siempre pierde color.

- Esta mezcla la podríamos hornear tal cual a modo de bizcocho en un molde normal. Yo en este caso como os he dicho, la puse en los moldes que tengo de silicona de Silikomart para darles la forma de los corazones y los horneé 35 minutos a 180 grados. Es un bizcocho que tarda mucho en hacerse, por lo que en estas cantidades tan pequeñas hay que tener cuidado, así que si vemos que se queman un poco por la parte de arriba, hay que cubrirlos con papel de plata.

- Si queréis hacerlos con gluten, simplemente cambiad la harina por una de trigo y para estas cantidades, con 65 grs de mantequilla sería suficiente (y sin el aceite).

Y como siempre os recuerdo, si queréis ver más recetas SIN GLUTEN, encontrareis un montón en mi otro blog: "Disfrutando Sin Gluten"
Un besote
Helena

jueves, 12 de febrero de 2015

Tarta "Love is in the Air"

Hola buenos días.

Pues sí, juro y perjuro que no me gusta San Valentín. Ni cupido ni los corazones.

Cuando tenía 15 o 16 años recuerdo esta fecha con horror. Yo, que siempre he sido muy soñadora y fantasiosa (y en parte lo sigo siendo), creía que algún adolescente enamorado perdidamente de mí me sorprendería ese día con un fantástico ramo de rosas o un colgante de planta que pusiese "tu yo"... jajajajaja, sonrío solo de recordarlo. Pero claro, la realidad es que eso no ocurría. Y entonces por la noche me pegaba la gran llorera en la cama cual película americana. Madreeeeeeeeeeeeeee.

Al borde de mis 40 años (y escuchando en este momento en la radio a Bruno Mars y Ed Sheeran, vamos, que no puede ser más romántico), he aprendido que los detalles puntuales en la vida son maravillosos. Pero es el "curro" diario del amor, la sonrisa cuando la necesitas; un "¿estas bien?", lo que verdaderamente vale porque ves que la otra persona se preocupa por tí. 

Aunque... las cosas como son: ese romanticismo de los 15 años es lo más bonito del mundo. Vale sí, que un poquito si que me gusta cupido... jajajaja.

Y he caído. He sucumbido a la tentación y he hecho una tarta muy "romanticona" para nosotros: para mi marido, mis hijos y para mí. Era un bizocho "red velvet" relleno de crema de queso. Sin gluten, of course. Ni me di cuenta de sacar fotos al corte. Prometo la receta el lunes.

Pues nada, ¡¡¡que viva el amor¡¡¡
Un beso grande
Helena

PD: las alitas del corazón que casi no se aprecian en las fotos eran de papel de arroz, comestible por supuesto.

lunes, 9 de febrero de 2015

Un año sin gluten en nuestras vidas

Hola buenos días.

Mañana día 10 de febrero es un día especial en nuestro calendario: mañana hará un año que a Nicolás, mi hijo pequeño, le hicieron la biopsia intestinal que confirmaría el diagnóstico que esperábamos y que yo tenía desde un mes antes: ambos éramos celíacos.

Y eso quiere decir que justo hoy hace un año, fue el último día de nuestra vida en el que comimos gluten. No se si pasado el tiempo y gracias a la investigación médica, tengamos alguna medicación que nos permita volver a comerlo. Sinceramente, es algo que ni me planteo.

Un año. 365 días con sus rutinas, su verano y sus sanfermines; con viajes y excursiones; con la navidad y cumpleaños; con varios y diversos eventos sociales. Como me gusta decir a mí: hemos completado el primer ciclo. 

¿Y cómo ha sido este año? pues... con un poquito de todo, como en botica.

Aunque lo esperábamos, el shock inicial no nos lo quitó nadie. Yo estuve 10 días metida en casa, llorando a moco tendido y con una sensación de abatimiento total. Y un día me levanté y me dije: "Hasta aquí. Ya has llorado y sacado todo lo que tenías que sacar. Ahora, para adelante". Y eso hice.

Lo primero fue cambiar nuestro hábitos en casa: limpieza absoluta de la cocina y de la despensa; eliminamos todos aquellos productos que tenían gluten y tan sólo dejamos un pequeño cajón con galletas, magdalenas y algún que otro producto "glutoniano" para mi marido y para mi hijo mayor.  Es "el cajón del veneno", como le llamamos Nicolás y yo.

El siguiente paso fue el carro de la compra: buscar nuevos productos libres de gluten. Sí, ya sabemos que en Mercadona afortunadamente tenemos muchos de los productos aptos para nosotros; pero no sólo de Mercadona vive la gente celiaca. Nuevas harinas y panes;  nuevos productos como la quinoa, el mijo y el sésamo. Ha sido un año de probar, practicar y muchas veces, tirar productos porque era absolutamente incomestibles. A día de hoy, tenemos claro cuales son los productos que nos gustan y los que no. Eso sí, todos absolutamente todos, son CARÍSIMOS.

Y ahora salimos de casa y del super y nos toca concienciar a toda la gente que nos rodea: familiares, colegio, amigos... de que JAMAS DE LOS JAMASES PODEMOS COMER NADA QUE LLEVE GLUTEN. NUNCA. JAMAS. DE POR VIDA. Y aquí esto es poco menos que una guerra: "que si eres una exagerada", que si "por un día no os va a pasar nada". En fin, creo que como es una batalla perdida con algunas personas, ya paso. 

Vida social, cumpleaños y restaurantes: la madre del cordero. Comer fuera de casa para nosotros es en general, una odisea y muchas veces, una tortura. A estas alturas soy muy consciente que lo que tenemos que hacer es "quitarnos el hambre. Porque disfrutar de la comida, es casi imposible. No podemos comer nada que lleve harinas de trigo y lamentablemente esta forma parte de casi todas las salsas. Así que nuestro menú suele ser: ensalada y filete a la plancha; patatas fritas sólo si están dispuestos a hacérnoslas en una sarten con aceite limpio. Y con suerte, con mucha suerte, algún postre.

Y ahora me diréis ¿pero si ahora en los restaurantes están obligados a poner los alérgenos? si claro, los marcan, pero ¿y la contaminación cruzada? No os quiero aburrir pero es todo mucho más complejo de lo que parece, de verdad.

Viajes: claro que se puede viajar, ¡¡¡por supuesto¡¡¡ pero se acabó la improvisación. No puedes ir a un lugar a la aventura, porque igual te quedas sin comer. En el bolso o la maleta siempre, siempre hay que llevar provisiones. Y además hacer una buena investigación de mercado sobre los restaurantes donde a priori, algo podremos comer sin problemas. Igualmente, buscar los supermercados donde haya productos aptos. Sin duda para mí, mejor apartamento que hotel.

Y acabo con la MENTE: esa gran poderosa que todos tenemos; que es mucho más fuerte de lo creemos. No es fácil ser celiaco. Por supuestísimo que no es lo peor del mundo ni mucho menos. Pero no es fácil  Y es precisamente la mente, nuestra manera de afrontar las cosas que nos suceden la que determina como podemos llevar esta enfermedad mejor o peor.

Un año sin comer gluten. Un año en el que mis dolores de cabeza han desaparecido; mi tripa, antes permanentemente hinchada, también. Mis digestiones son estupendas. Un año en el que mi enano ha crecido un montón, ha desaparecido su mal carácter y ha mejorado espectacularmente su motricidad.

Ya ha pasado un año desde nuestra nueva vida sin gluten. Nuestro primer año sanos.
Por muchos más.

Un beso enorme y hoy especialmente, gracias por leerme.
Helena

PD: os recuerdo que si queréis saber más de esta enfermedad, recetas, viajes y vida sin gluten, podéis visitar mi otro blog "Disfrutando sin Gluten" (por cierto, hoy comparten post).

jueves, 5 de febrero de 2015

Tarta para una enfermera

Hola buenos días.

Brrrr, menuda semana de frío y nieve llevamos en Pamplona. Yo me quejaba de que el año pasado no habíamos visto nevar. Pues nada, con estos días ya hemos cubierto el cupo porque esto parece Siberia.

Y tras el parte meteorológico, hoy os traigo una tarta que me ha encantado hacer. Me la pidió Beatriz, para darle una sorpresa a su hermana, es que enfermera y cumplía 29 años. 

Las cosas como son: hay temáticas que dan mucho, mucho juego y sin duda, esta es una de ellas. Como siempre, busqué inspiración en Pinterest y otras fuentes y madre mía la de tartas que me encontré.

Comencé a hacer las decoraciones 4 días antes de la entrega.
Es curioso cuando una persona te llama y te quiere encargar una tarta de de un día para otro. Y yo les explico que es imposible: que el bizcocho necesita su asentamiento; las decoraciones tienen que secar... Pues nada, hay gente que cree que debo tener las tartas "personalizadas" en un congelador. O que las cosas se hacen en 5 minutos. En fin. Afortunadamente, no fue el caso y esta tarta ha sido de las que he disfrutado mucho, mucho haciéndola. Y creo, eso se nota en el resultado final.

Como os decía, las decoraciones están hechas de fondant y pasta de goma y el bizcocho era de chocolate relleno swiss merengue buttercream de Nutella. Quedó espectacularmente alto (12 cm). La parte de arriba era falsa para que la cumpleañera se la pudiese guardar de recuerdo (esto se está convirtiendo en un clásico de mis tartas.. jaja).





Es todo por hoy. Disfrutad lo que queda de semana y ¡¡¡abrigaros muy bien¡¡¡
Un besote y hasta el lunes
Helena